El grupo hidráulico alcanza correctamente la presión al arrancar, pero después de trabajar durante un tiempo la máquina empieza a perder fuerza. Los movimientos se vuelven más lentos, algún cilindro deja de completar su recorrido con carga o la instalación ya no mantiene la presión prevista.

Tras detener la máquina y dejar que el aceite se enfríe, el sistema parece funcionar mejor de nuevo.

Este comportamiento es típico de una pérdida de presión hidráulica en caliente, pero no significa automáticamente que la bomba esté averiada. Antes de sustituir componentes, hay que averiguar en qué punto del circuito se está perdiendo rendimiento.

¿Por qué un grupo hidráulico pierde presión cuando se calienta?

Al aumentar la temperatura, el aceite hidráulico pierde viscosidad y se vuelve más fluido. Esto facilita que atraviese las holguras internas de bombas, válvulas, distribuidores y cilindros.

En un circuito en buen estado, esta variación no debería provocar una pérdida importante de prestaciones. Sin embargo, cuando existe desgaste, una fuga interna o un aceite inadecuado, el problema puede quedar parcialmente oculto en frío y hacerse evidente cuando el aceite se calienta.

Por tanto, el calor no siempre es la causa original. En muchas ocasiones, simplemente revela un problema que ya estaba presente.

grupo hidráulico

Principales causas de pérdida de presión en caliente

Desgaste interno de la bomba

Una bomba desgastada puede funcionar de forma aparentemente correcta en frío porque el aceite más viscoso limita las fugas entre sus holguras internas.

Cuando el aceite se calienta, aumenta la recirculación dentro de la bomba y disminuye el caudal útil que llega al circuito.

Puede sospecharse de la bomba cuando:

  • Varias funciones de la máquina pierden rendimiento al mismo tiempo.
  • La presión cae especialmente cuando el sistema trabaja con carga.
  • Los movimientos pierden velocidad de forma generalizada.
  • El caudal disponible disminuye claramente en caliente.
  • La instalación genera más calor de lo habitual.

La comprobación más útil consiste en medir presión y caudal en frío y repetir las mediciones cuando aparece el fallo.

Fugas internas en cilindros hidráulicos

Un cilindro puede perder internamente aunque no se observe aceite en el exterior. Si las juntas del pistón están desgastadas, el aceite pasa de una cámara a otra y el actuador pierde fuerza o no mantiene su posición.

Con el aceite caliente, este paso interno puede aumentar.

Algunos indicios son:

  • Solo falla un movimiento determinado.
  • El cilindro cede bajo carga.
  • El vástago no mantiene la posición.
  • La presión aumenta, pero el cilindro no desarrolla la fuerza esperada.

Para comprobarlo puede ser necesario aislar el cilindro o realizar una prueba de estanqueidad interna siguiendo un procedimiento seguro.

Fugas en válvulas, distribuidores o válvula de alivio

El desgaste o la contaminación de una válvula también puede permitir el paso de aceite hacia retorno o entre vías que deberían permanecer separadas.

La válvula limitadora o de alivio merece una atención especial. Si abre antes de alcanzar la presión ajustada, parte del caudal vuelve al depósito sin realizar trabajo. Esa recirculación, además, genera calor.

Las señales más habituales son:

  • Una función concreta pierde fuerza o velocidad.
  • La presión es inestable.
  • Se calienta una válvula o la línea de retorno.
  • Se escucha circulación continua hacia el depósito.
  • La instalación no alcanza la presión ajustada.

Conviene comprobar la presión de apertura de la válvula de alivio y medir antes y después del bloque sospechoso. Aumentar el reglaje sin conocer la causa puede sobrecargar el circuito y ocultar temporalmente la avería.

Aceite incorrecto, degradado o contaminado

Un aceite demasiado fluido para las condiciones de trabajo puede aumentar las fugas internas. También puede ocurrir si se ha mezclado con otro producto o ha perdido propiedades por degradación o contaminación.

Si el problema comenzó después de un cambio de aceite, hay que revisar:

  • La referencia exacta utilizada.
  • Su grado de viscosidad.
  • La compatibilidad con el aceite anterior.
  • Las recomendaciones del fabricante.
  • El aspecto, olor y estado del fluido.

Utilizar un aceite más viscoso no debería plantearse como una reparación automática. Puede disimular una fuga interna, pero también generar problemas de aspiración, pérdidas de carga o un mal funcionamiento durante el arranque en frío.

Temperatura excesiva o refrigeración insuficiente

Una temperatura elevada reduce todavía más la viscosidad del aceite y acelera el deterioro de juntas, retenes y lubricante.

El origen puede estar en:

  • Un intercambiador sucio u obstruido.
  • Un ventilador que no funciona correctamente.
  • Caudal insuficiente de aire o agua de refrigeración.
  • Un sensor o termostato defectuoso.
  • Un ciclo de trabajo más exigente que el previsto.
  • Pérdidas internas que convierten energía hidráulica en calor.

No existe una temperatura normal válida para todos los grupos hidráulicos. El límite depende del aceite, los componentes, las juntas y las especificaciones del fabricante.

Además, el calentamiento puede ser una consecuencia del propio fallo: una fuga interna genera calor, el aceite pierde viscosidad y la fuga aumenta. Se forma así un círculo que empeora progresivamente el funcionamiento.

grupo hidráulico

Cómo diagnosticar una pérdida de presión en caliente

El diagnóstico debe comparar el funcionamiento del grupo antes y después de que aparezca el fallo.

Medir presión y temperatura en frío

Registra la presión inicial y la temperatura del aceite. Anota qué maniobra se está realizando y si la máquina trabaja con carga.

La presión medida sin carga ofrece información limitada. Un sistema puede alcanzar el valor previsto en vacío y fallar cuando el actuador encuentra resistencia.

Repetir las mediciones cuando aparezca el problema

Deja trabajar la máquina hasta que pierda fuerza o velocidad. Después, mide nuevamente en los mismos puntos y bajo condiciones similares.

Esto permite confirmar si realmente cae la presión y relacionar el fallo con la temperatura.

Comprobar el caudal

La presión indica la resistencia que encuentra el aceite, pero no demuestra que exista suficiente caudal.

Si es posible, compara el caudal disponible en frío y en caliente. Una reducción importante puede revelar desgaste en la bomba o una pérdida interna en otra parte del circuito.

Identificar si falla todo el sistema o una sola función

Esta diferencia orienta mucho el diagnóstico:

  • Si fallan varias funciones, hay que revisar los elementos comunes: bomba, válvula de alivio, aceite, aspiración y refrigeración.
  • Si falla un único movimiento, conviene centrarse en su cilindro, distribuidor y válvulas asociadas.                                                                                 

Aislar progresivamente las ramas

Cuando el diseño lo permita, aislar partes del circuito ayuda a localizar por dónde se escapa el caudal.

Si el sistema recupera su comportamiento al desconectar una rama, esa zona pasa a ser la principal sospechosa.

Revisar aceite, filtros y refrigeración

Comprueba la viscosidad y el estado del aceite, el nivel del depósito, la posible presencia de espuma o contaminación y el estado de los filtros.

También debe verificarse que el sistema de refrigeración entra en funcionamiento y puede evacuar el calor generado.

¿Cómo saber si el problema está realmente en la bomba?

El desgaste de la bomba es más probable cuando la pérdida de caudal afecta a todas las funciones y se mantiene incluso después de descartar fugas en válvulas, cilindros y otras ramas.

Puede apuntar hacia la bomba si:

  • No conserva el caudal necesario bajo carga.
  • El rendimiento disminuye claramente en caliente.
  • La presión no se recupera al aislar los consumidores.
  • Existen ruidos, vibraciones o antecedentes de contaminación.
  • El drenaje interno es excesivo, cuando el tipo de bomba permite comprobarlo.

La confirmación debe hacerse mediante mediciones. Una caída de presión en caliente, por sí sola, no demuestra que la bomba esté averiada.

¿Hay que cambiar la bomba?

No necesariamente.

Si la pérdida está en un cilindro, una válvula o la limitadora de presión, instalar una bomba nueva no solucionará nada. Incluso puede aumentar el calentamiento o someter otros componentes a mayores esfuerzos.

Antes de sustituirla hay que comprobar su caudal en frío y en caliente, su comportamiento bajo carga y el estado del resto del circuito. Cambiar piezas por intuición suele ser una forma bastante eficaz de encarecer la avería sin encontrarla.

grupo hidráulico colgado

¿Qué ocurre si seguimos trabajando así?

Mantener la instalación en funcionamiento puede provocar:

  • Ciclos más lentos y pérdida de producción.
  • Mayor consumo energético.
  • Aumento progresivo de la temperatura.
  • Degradación acelerada del aceite.
  • Deterioro de juntas y retenes.
  • Mayor desgaste de bombas y válvulas.
  • Una parada inesperada de la máquina.

Una pérdida localizada puede terminar afectando al conjunto del grupo hidráulico si no se corrige.

¿Cuándo conviene revisar el grupo hidráulico?

Es recomendable realizar un diagnóstico específico cuando el fallo aparece repetidamente en caliente, afecta a la producción o no puede localizarse con las comprobaciones habituales.

Duplostock trabaja en el diseño, revisión, modificación y mantenimiento de grupos e instalaciones hidráulicas. En este tipo de averías puede ser necesario analizar el sistema en condiciones reales de funcionamiento, midiendo presión, temperatura y, cuando corresponda, caudal.

El objetivo no es decidir rápidamente qué componente cambiar, sino localizar dónde se produce la pérdida y por qué empeora con la temperatura.

Conclusión

Cuando un grupo hidráulico pierde presión al calentarse, la reducción de viscosidad del aceite suele hacer más visibles fugas internas o desgastes que en frío pasan desapercibidos.

La bomba puede ser la causa, pero también los cilindros, las válvulas, el aceite o el sistema de refrigeración. La forma correcta de localizar la avería es comparar presión, temperatura y caudal en frío y en caliente, probar el sistema bajo carga y aislar progresivamente las distintas ramas.

Solo después de estas comprobaciones puede decidirse qué componente necesita reparación o sustitución.

Preguntas frecuentes

¿Por qué mi sistema hidráulico pierde fuerza cuando se calienta?

Porque el aceite pierde viscosidad al calentarse y atraviesa con mayor facilidad las holguras internas de componentes desgastados. La pérdida puede estar en la bomba, una válvula, un distribuidor o un cilindro.

¿Puede un aceite demasiado fluido provocar pérdida de presión?

Sí. Una viscosidad insuficiente puede aumentar las fugas internas. El aceite debe seleccionarse según las recomendaciones del fabricante y la temperatura real de funcionamiento.

¿Puede una válvula de alivio provocar pérdida de presión en caliente?

Sí. Si abre antes de tiempo o deriva aceite continuamente al depósito, limita la presión disponible y genera calor. La contaminación, el desgaste o un reglaje incorrecto pueden causar este comportamiento.

¿Es recomendable utilizar un aceite más viscoso?

No sin diagnosticar primero el problema. Un aceite más viscoso puede ocultar temporalmente una fuga, pero también causar dificultades en frío, pérdidas de carga o problemas de aspiración.